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Los espacios para vivir cambian constantemente y
los arquitectos debemos ser los que debemos adaptarnos
para que la calidad de vida sea la óptima para todos.
Esto es tan cierto que, en la actualidad, la moda
es el "loft".
Loft, palabra, que en inglés designa a los lugares
de depósito, hoy tiene otro significado puesto que
este espacio arquitectónico se ha transformado en
un tipo muy especial de vivienda, donde las paredes
casi no existen, todo se desarrolla en un solo ambiente.
Durante los 80' con el auge de la posmodernidad;
nacieron los "yuppies", raza de jóvenes y exitosos
empresarios, quienes lograron imponer socialmente
este estilo de vivienda, que hasta el momento solo
estaba reservado para bohemios y artistas.
Se adopta esta tipología en viejos edificios de
las grandes ciudades:
Depósitos portuarios en desusos y fábricas abandonadas
Estas adquirieron, un nuevo uso, donde se aprovecharon
las estructuras con hierros a la vista, techos abovedados
(expuestos), enormes ventanas, ofreciendo vivir en
un espacio único y totalizador, donde la función es
(domésticas y laborales) posible.
Este espacio, sin tabiques que dividan habitaciones,
permite crear sectores con la disposición de muebles
con equipamiento. Cuando las alturas de la construcción
lo permiten, se aplica un entrepiso diferenciando
y generando juegos de altura.
Por falta de privacidad de esta alternativa de vivienda,
sería difícil de vivir una familia, está más adaptada
para aquellos que están solos, o a lo sumo en pareja.
Lo sorprendente de esto es que se puede adaptar
la tipología de vivienda en un edificio antiguo, conviviendo
las viejas paredes, columnas y ventanas con los sistemas
de última tecnología, computadoras, audio video, las
tuberías de aire acondicionado, elementos considerados
necesarios.
El estilo de loft lo consideramos selectivo donde
la personalidad y el estilo de vida de sus habitantes
se perciben en cada objeto presente.
Lo ingenioso es que nada se oculta, todo decora.
Se pueden encontrar esculturas de Neón junto a un
juego de dormitorio y equipamiento de cocina de última
generación.
No solo esta tipología cabe en un depósito portuario
y fábricas abandonadas, o años 30' sino en viviendas
de 1880, donde se aprovechaban las alturas de 4,50
m.
El ejemplo fotográfico responde a estas viviendas
de los años 30.
Es fácil ver que las tendencias en arquitectura y
diseño son siempre una consecuencia de acontecimientos
socioculturales; y comprender esto es necesario para
estar dispuestos a resolver ciertos rangos estéticos.
Susana
Gomez
Arquitecta
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